República Dominicana ha enfrentado un alarmante aumento en los casos de malaria durante 2024, con un incremento superior al 296% en comparación con el año anterior.
Hasta la fecha, se han confirmado 876 casos, de los cuales 36 se han registrado en las últimas tres semanas.
En el mismo período del año pasado, solo se habían documentado 224 casos. Las provincias de Azua y San Juan se han convertido en las más vulnerables a esta enfermedad, en gran parte debido a las migraciones irregulares de trabajadores haitianos que buscan empleo en la agricultura.
El Ministerio de Salud Pública destacó en su boletín epidemiológico correspondiente a la semana 42 que, aunque el riesgo de transmisión de malaria es considerado bajo en general, existen desafíos significativos derivados de estos movimientos migratorios.
La población en áreas agrícolas, especialmente en Azua y San Juan, se encuentra en un mayor riesgo de exposición a la malaria, una enfermedad transmitida por la picadura del mosquito Anopheles que presenta síntomas como fiebre, escalofríos y dolor de cabeza.
Para abordar esta situación, el Ministerio ha implementado la Iniciativa Regional para la Eliminación de la Malaria (IREM), que ha mejorado la cobertura y calidad de los servicios de salud y ha intensificado la vigilancia epidemiológica, contribuyendo a una reducción en los casos a nivel nacional.
Sin embargo, uno de los principales retos es garantizar que tanto la población migrante como la dominicana en estas zonas tenga acceso a diagnóstico, tratamiento y educación sobre la malaria y su prevención.
Con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se han fortalecido las capacidades locales para la gestión de focos de malaria.
Esto incluye la expansión de los puntos de diagnóstico y la creación de acuerdos con propietarios de fincas agrícolas para mejorar la vigilancia en la población en riesgo.
Aparte de la malaria, el país también reporta un acumulado de 9,786 casos sospechosos de dengue hasta la semana epidemiológica 42, con un 12.2% confirmados como casos de laboratorio.
Las acciones de eliminación y control de criaderos han contribuido a una disminución sostenida de los casos de dengue en el país.
Esta situación plantea un llamado a la acción para mejorar la educación y el acceso a servicios de salud, especialmente en las comunidades más vulnerables, a fin de mitigar los riesgos asociados con estas enfermedades.
