La decisión elimina los aranceles especiales que encarecían la entrada de arroz importado fuera de las cuotas establecidas y se produce tras un planteamiento de Estados Unidos.

Santo Domingo.– El Gobierno dominicano eliminó una medida que protegía la producción nacional de arroz frente a las importaciones, una decisión que podría tener efectos tanto para los productores locales como para los consumidores.

El presidente Luis Abinader derogó el decreto 693-24, que establecía aranceles de hasta 99 % para determinadas importaciones de arroz que ingresaran al país fuera de las cuotas establecidas.

En términos sencillos, esos aranceles funcionaban como una barrera para encarecer el arroz importado y favorecer la producción nacional. El decreto también contemplaba una cuota de 23,300 toneladas de arroz estadounidense que podía entrar al país con arancel cero.

La eliminación de esta medida ocurre en medio de conversaciones comerciales con Estados Unidos, cuyo Gobierno había planteado a República Dominicana la necesidad de cumplir con los compromisos asumidos en el DR-Cafta respecto al acceso del arroz estadounidense al mercado dominicano.

¿Qué significa para el consumidor?

La decisión no implica necesariamente que el precio del arroz vaya a bajar o subir de inmediato. El precio que pague el consumidor dependerá, entre otros factores, de cuánto arroz importado entre al país, sus costos, la producción nacional y las condiciones del mercado.

Sin embargo, al eliminarse la protección arancelaria establecida por el decreto 693-24, el arroz importado podría tener mayores posibilidades de competir en el mercado dominicano, lo que puede aumentar la competencia con el arroz producido localmente.

¿Y qué significa para los productores?

Este es uno de los puntos que genera mayor interés. Los productores dominicanos podrían enfrentar una mayor competencia de arroz importado, particularmente de Estados Unidos, dependiendo de las condiciones bajo las cuales ese producto ingrese al país.

La preocupación radica en que el arroz es uno de los principales productos de la alimentación dominicana. En 2024, la producción nacional alcanzó unas 680,000 toneladas y cubrió aproximadamente el 96 % del consumo del país, según los datos citados en la información publicada por Diario Libre.

Por eso, la decisión no solo tiene una dimensión comercial: también toca temas relacionados con la producción nacional y la seguridad alimentaria.

¿Por qué Estados Unidos estaba interesado?

Estados Unidos sostiene que República Dominicana debe cumplir los compromisos establecidos en el DR-Cafta, que contemplan una reducción progresiva de las barreras comerciales para determinados productos, entre ellos el arroz.

La derogación del decreto 693-24 se produce precisamente en medio de conversaciones entre ambos países sobre las condiciones de acceso de productos estadounidenses al mercado dominicano.

En resumen

Para el ciudadano común, la noticia significa que, el Gobierno eliminó una medida que hacía más costoso el ingreso de determinadas cantidades de arroz importado, especialmente fuera de las cuotas establecidas.

Esto no significa que el arroz vaya a cambiar de precio automáticamente, pero sí abre un nuevo escenario para la competencia entre el arroz importado y el producido por los agricultores dominicanos.

El punto clave ahora será observar cómo se aplicarán las nuevas condiciones de importación y qué efecto tendrán sobre los productores, la oferta de arroz y los precios que finalmente paga el consumidor.