Por Katherine Espino
Santo Domingo.– Cuando Ana María compra plátanos para preparar el mangú en su casa, tiene una preferencia clara: el barahonero. Dice que lo elige porque queda más sólido al majarlo y ofrece la consistencia que busca para acompañar el desayuno.
También nota diferencias cuando prepara tostones, donde la textura del rubro influye en el resultado después de freírlo.
Su elección ayuda a entender por qué algunos consumidores prefieren pagar más por el plátano barahonero, aun cuando encuentran otras variedades a menor precio en los mercados.
¿Por qué el plátano barahonero tiene mayor demanda pese a su precio?
El barahonero se distingue por el tamaño grande de sus frutos y se asocia tradicionalmente con la producción de la región Sur, especialmente Barahona.
El cibaeño, conocido como criollo cibaeño, suele ser más pequeño y se produce principalmente en la región del Cibao. Estas diferencias han influido en la forma en que ambas variedades se comercializan en el país.
Una preferencia que llega hasta la cocina
El tamaño no es la única característica que cuenta para quienes compran plátanos. En preparaciones como el mangú, los consumidores también buscan que el producto, después de hervido y majado, alcance una textura suave y uniforme.
En los tostones, la experiencia es distinta: el plátano verde se corta en rodajas, se fríe, se aplasta y se vuelve a freír. La consistencia del rubro y su preparación influyen en el resultado final.
Por eso, para compradores como Ana María, escoger una variedad también forma parte de la manera en que prefieren cocinar.
La preferencia por el barahonero no es nueva. En los mercados dominicanos, comerciantes han destacado su demanda por la textura que ofrece al preparar mangú. Aun así, el precio hace que otros consumidores opten por el cibaeño, que suele representar una alternativa más económica.
La diferencia también se refleja en el precio
Alex Cruz, presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Plátano (Adoplatano), informó a El Día que el criollo cibaeño se comercializa en finca alrededor de RD$9 por unidad, mientras que el criollo sureño ronda los RD$17. La variedad FHIA, por su parte, se sitúa cerca de RD$4.50.
En los mercados de Santo Domingo, el Ministerio de Agricultura registró el plátano barahonero a RD$24.83 por unidad en sus datos publicados el 4 de septiembre de 2026.
Estas cifras corresponden a variedades y puntos de venta distintos, pero ilustran que el consumidor se enfrenta a opciones con precios diferentes. La decisión de compra depende de cuánto cuesta cada unidad, del tamaño del fruto y de las características que cada hogar busca al cocinar.
Para Ana María, la elección está ligada al resultado que quiere llevar a la mesa. Aunque el precio importa, cuando se trata de preparar mangú o tostones, la textura también cuenta.
